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🔰 La Cirugía Laparoscópica Ginecológica es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva ya que permite intervenir a la paciente sin tener que abrir el abdomen practicando pequeñas incisiones. Actualmente se está usando en muchas patologías como el cáncer o para la extracción de quistes y miomas.

 

🔰 Básicamente el procedimiento consiste en inyectar dióxido de carbono para elevar la pared abdominal y así crear un mayor espacio para trabajar. Esto facilita al cirujano la visualización y trabajo con los órganos. Después se inserta el laparoscopio (un tubo con una pequeña cama de televisión en su extremo) para poder examinar los órganos de la pelvis y el abdomen. Es posible que se necesiten incisiones pequeñas adicionales. El uso del dióxido de carbono puede hacer sentir dolor en el hombro por algunos días al irritar el diafragma, que comparte algunos de los mismos nervios del hombro. Igualmente, se puede tener un aumento en la necesidad de orinar, ya que el gas puede ejercer presión sobre la vejiga.

🔰 Las principales ventajas para las pacientes son que las incisiones de 5 mm no provocan dolor, dejan cicatrices muy pequeñas y generan muchas menos adherencias. La recuperaciones son mucho más rápidas que en el caso de la laparotomía. En muchas intervenciones realizadas con cirugía laparoscópica ginecológica la paciente es dada de alta el mismo día en el que se realiza a intervención

🔰 Esta técnica de la cirugía laparoscópica fue utilizada por primera vez en medicina por ginecólogos y posteriormente fue ganando seguidores en las otras especialidades siendo la extracción de vesícula una de las más comunes.

🔰 Cuando en la década de los 80 se incorporaron las cámaras de vídeo hizo que aumentara mucho el uso de esta técnica, al ver la imagen en un monitor facilita mucho la intervención y permite que el equipo del cirujano tenga un papel activo. Las intervenciones con cámara pueden ser grabadas para una posterior evaluación. El uso intensivo también hizo que junto a la cámara se incorporarán nuevos instrumentos que permitían una mayor precisión y que la cirugía fuese aún menos invasiva.

🔰 Cuando se usa para estudiar el interior del útero recibe el nombre de histeroscopia y permite examinar el endometrio para realizar el diagnóstico preciso de una enfermedad. La histeroscopia detecta pólipos y miomas que pueden ser extirpados o tomar biopsias según el tipo de alteración. 

🔰 La preparación para una cirugía laparoscópica ginecológica requiera que la paciente esté en ayuno y haber ingerido un laxante el día anterior para tener los intestinos vacíos y conseguir una mejor visualización de la pelvis. Si la paciente será sometida a una cirugía donde se abrirá la vagina como en el caso de las histerectomías entonces adicionalmente deberá utilizarse antibióticos previos a la cirugía para evitar una infección ascendente, es decir, que vaya desde la vagina a la pelvis.

En nuestro Centro Médico Gynefem creemos en utilizar enfoques  mínimamente invasivos para mejorar el bienestar de nuestras pacientes durante décadas.

 

Muchas de las cirugías ginecológicas – miomas uterinos, esterilidad, pólipos, quistes y otros – pueden ser llevadas a cabo como procedimientos ambulatorios lo que permite volver al domicilio el mismo dia de la cirugía o pasadas 24 horas. 

 

Ello conlleva una la  incorporación a las actividades cotidianas en unos pocos días. Otra ventaja importante es la reducción significativa del dolor post-operatorio comparado con la cirugía tradicional. 

 

Las cirugías ginecológicas mínimamente invasivas emplean instrumentos quirúrgicos de última tecnología tales como: 

  • Laparoscopia: Mediante una cámara de fibra óptica conectada a un tubo se pueden visualizan los órganos internos mediante una incisión en la piel menor de 1cm. Se insertan los instrumentos quirúrgicos necesarios a través de una o dos incisiones adicionales de aproximadamente 5 milimetros.
  • Histeroscopio: Mediante una cámara telescópica que se introduce por el canal vaginal, se canaliza el cuello uterino para visualizar el interior del útero o matriz.

Mediante cirugía mínimamente invasiva podemos tratar:

 

Cuidados postoperatorios luego de una laparoscopia

Entre las ventajas de una cirugía laparoscópica está que los pacientes se recuperan con mayor prontitud que cuando son intervenidos por una cirugía tradicional abierta, puesto que en la tradicional la incisión que se hace es bastante grande. En la cirugía por laparoscopia el cirujano hace solo unas incisiones pequeñas, por consiguiente, el dolor postoperatorio es, por lo general, mucho menor.

La laparoscopia es una alternativa mínimamente invasiva en comparación a la cirugía convencional, en la que se utiliza una pequeña cámara llamada laparoscopio para ver dentro del abdomen. Se realiza a través de pequeños orificios de la cavidad abdominal, una leve incisión permite que se introduzca el endoscopio con una micro-cámara que muestra en un monitor una visión amplia de los órganos que allí se encuentran.

A través del procedimiento anteriormente mencionado el cirujano puede guiarse para realizar diferentes procedimientos quirúrgicos. Hay que tener presente que no todos los pacientes son candidatos para una laparoscopia, esto lo decide el médico cirujano luego de evaluar las circunstancias únicas de cada caso y de manera individual.

Ahora bien, ¿qué cuidados debe tener un paciente en un postoperatorio de una cirugía por laparoscopia?

Una vez en el hogar o vivienda se debe tener en cuenta que la recuperación de esta cirugía por lo general dura entre dos y tres semanas, en este proceso el paciente experimentará diferentes síntomas, entre los que encontramos: dolor en el abdomen o en uno de los hombros, esto debido a los gases que aún quedan en el abdomen, se alivia con el paso de los días.  Dolor en la garganta, como consecuencia del tubo respiratorio, chupar trozos de hielo o hacer gárgaras puede disminuir la molestia. Nauseas y vomito, el cirujano puede recetarle medicamentos para tratarlo. Heces sueltas después de comer, esto puede durar entre cuatro u ocho semanas. Hematomas que desaparecerán por si solos, y enrojecimiento de la piel alrededor de las heridas.

¿Qué puede hacer el paciente para contribuir en su recuperación?

  • Caminar por la casa, ducharse por sí mismo, bajar escaleras, etc. Esto debe hacerse durante la primera semana, si presenta dolor, suspenda la actividad.
  • Posiblemente pueda manejar también en la primera semana, siempre y cuando sean trayectos cortos y no esté tomando analgésicos muy fuertes.
  • No levante cosas pesadas ni haga esfuerzo físico durante las primeras dos semanas.
  • No se sumerja en una bañera ni vaya a la piscina hasta que el médico le diga que es el momento indicado.
  • Consuma una dieta normal, evitando la grasa y el picante.

Por último, el paciente no debe olvidar llamar a su médico si presenta alguna de las siguientes situaciones:

  • La temperatura está por encima de 3°C
  • Las heridas quirúrgicas están sangrando, están rojas o calientes al tacto.
  • Tiene dolor que no se alivia con los analgésicos.
  • Se le dificulta respirar.
  • Tiene una tos que no desaparece.
  • No puede beber ni comer.
  • Sus heces son de un color gris.

La persona intervenida quirúrgicamente por laparoscopia puede regresar al trabajo luego de la segunda semana, siempre y cuando, tenga en cuenta la autorización del especialista y siga al pie de la letra los cuidados que este le indique.

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